Arte y respiración

Iván de la Nuez

The Red Room. (postcapital archive 1989-2001
The Red Room (Postcapital Archive 1989-2001) Daniel G. Andújar 2006

Entre el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York y el secuestro del teatro Dubrovka de Moscú (que acabó con la policía rusa empleando un gas tóxico y letal), Peter Sloterdijk escribió Temblores de aire (2003). Un viaje por la conquista militar de la atmósfera que va desde el ataque realizado en 1915 por un Regimiento de Gas de la armada alemana en la batalla de Ypres -donde murieron casi 500.000 personas en 25 kilómetros cuadrados- hasta nuestros días. Hasta esta actualidad en la que, según el filósofo de Karlsruhe, terrorismo y antiterrorismo se funden en una misma batalla por tratar de invadir, conquistar y arbitrar los destinos aéreos. Continue reading →

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Estética de la reaparición

Iván de la Nuez
Ruff-Torres Gemelas

 

Entre la caída del muro de Berlín, en 1989, y el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, en 2001, el arte vivió un particular tránsito estético. De entrada se han reactivado preguntas básicas como si el arte es arte por sí mismo o necesita que alguien le dé esa categoría. La estética bendecida no siempre supone la redención a través del bien. Tampoco la conjunción entre arte y maldad merece necesariamente el aplauso. Más que nunca las fronteras son movedizas.

Cuando tienen lugar los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, Stockhausen los califica como la obra de arte perfecta («la obra mejor ejecutada jamás»). Días más tarde, se percata del horror que encierra su clasificación (también le llueven suspensiones de próximos conciertos) y se arrepiente. Pero ya no hay remedio: primero, porque está dicho; segundo, porque su primera certeza abre un camino que nos aboca sin contemplaciones al abismo de estos tiempos. A esta época nuestra en la que arte y política traspasan cotidianamente sus fronteras, enzarzados en una coreografía de pasos pactados, enemistades cómplices y necesidades mutuas. El hechizo del arte sobre la política (y de la política sobre el arte) cuenta con alertas muy lúcidas. La de Giorgio Agamben detecta el carácter performático de la política, que se ha convertido en la «esfera de los puros medios, de la gestualidad absoluta e integral de los hombres». La de Miguel Morey nos hace reparar en la conjunción de arte y fascismo a partir de la atracción mutua que los imanta. Continue reading →

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La risa del arte

Iván de la Nuez
Babelia, El País

La risa no deja de ser una legítima defensa ejercida desde la precariedad del arte

En este fin de semana en el que centenares de obras y artistas se exhiben en la madrileña Feria Internacional de Arte Contemporáneo (Arco), el escritor cubano reflexiona sobre el arte de la risa y la risa en el arte. Sobre cómo algunos creadores han intentando quitar solemnidad a sus trabajos y lo importante de esta actitud para la creación y para el público. Un repaso a las bondades y virtudes de ese gesto, sin que sea una apelación a la frivolidad.

La solemnidad no es siempre una buena invitada del arte. Suele traer consigo unas alforjas demasiado pesadas; lastres que concentran el peso trágico del mundo. Injusticias y guerras, privilegios y desigualdades, riquezas y miserias son temas que, ciertamente, admiten pocas alegrías y componen la esencia misma de los proyectos artísticos. Pero también los contaminan con sus causas y se expanden sobre ellos con la corrosión de un virus. Crean el peligro de que el artista acabe, ante tales problemas, como «el niño del espejo» y repita, con la mano cambiada, todos y cada uno de esos vicios tan propios de los poderes que detesta. Continue reading →

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Autocrítica de arte

Iván de la Nuez
ELPAIS.com

Disparar contra el arte contemporáneo: he aquí un deporte de práctica creciente en los últimos años. Como se da por sentado que ese arte puede soportarlo todo, se le supone bien guarecido en sus fortines, desde el otro lado de la muralla entonces el asedio es aún más recio y amenazante. Los portavoces de estas críticas son tan diversos como sus conocimientos sobre el tema que abordan. Pueden llamarse Jean Baudrillard o Robert Hughes; Mario Vargas Llosa o Donald Kuspit; James Gardner o Julio Llamazares.

Todos ellos, y muchos otros, han coincidido en denostar del arte contemporáneo su frivolidad, su posición marginal en el discurso intelectual, su adicción a las subvenciones públicas, su confusión entre estética y política o su estatus fantasmagórico (algo lógico, pues de un arte que se proclama muerto ya sólo pueden quedar espectros). Las definiciones empleadas son, asimismo, tan variopintas como curiosas: desde ‘cultura de la queja’ hasta ‘cultura basura’, desde ‘complot’ hasta ‘mafia’, desde ‘feria de las vanidades’ hasta «caca de elefante».

Nada de esto puede considerarse una novedad. Pablo Picasso o Marcel Duchamp, considerados por Octavio Paz como los dos artistas más importantes del siglo XX (uno por su exceso de obra, otro por su limitada cantidad), ya recibían críticas incluso más contundentes. Al punto de que, todavía hoy, el filósofo José Antonio Marina concibe al artista francés como un tipo ‘ingenioso’, aunque con una envergadura estética de dudoso calado. Continue reading →

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